La calefacción arranca y el instalador recoge las herramientas. Antes de considerar terminada la obra falta recibir la documentación de lo realmente ejecutado. Servirá para entender ajustes, tramitar lo que corresponda, ejercer garantías y permitir que otro profesional mantenga o repare la instalación. No todas las aerotermias domésticas reciben exactamente los mismos documentos. El RITE distingue por potencia y alcance, y las comunidades autónomas establecen procedimientos y modelos. Esa variación no justifica marcharse solo con una factura y un mando.

Proyecto o memoria técnica según corresponda

El artículo 15 del RITE regula la documentación de diseño y dimensionado. Según potencia térmica y tipo de intervención, puede corresponder proyecto, memoria técnica o uno de los supuestos que no requieren esa acreditación. No se decide por el nombre comercial del equipo. La documentación de lo realmente ejecutado debe reflejar generadores, parámetros, esquemas y soluciones. Si durante la obra cambió modelo o hidráulica, conservar solo la propuesta inicial deja un registro incorrecto.

Certificado y puesta en servicio

Para los supuestos del artículo 24, la empresa presenta ante el órgano autonómico proyecto o memoria, certificado de instalación y, cuando sea preceptivo, inspección inicial. El registro no supone que la Administración apruebe técnicamente el diseño. Determinadas instalaciones del artículo 15.1.c no precisan acreditar el cumplimiento ante ese órgano. Por eso hay que pedir al instalador que identifique el supuesto y procedimiento autonómico, no exigir un justificante idéntico siempre.

Qué relaciona el RITE para entregar al titular

Cuando queda registrada, el artículo 24 relaciona proyecto o memoria ejecutada, Manual de uso y mantenimiento, relación de materiales y equipos con características y garantías, resultados de pruebas, certificado registrado e inspección inicial cuando proceda. Se incorpora al Libro del Edificio.

Resultados de puesta en servicio

Las pruebas dejan constancia de verificaciones conforme a la IT 2 y dependen de la instalación. Ajustes de caudal, control, seguridad y funcionamiento deben corresponder al sistema entregado. Una fotografía informal de la pantalla no sustituye resultados exigibles.

Manual de usuario y mantenimiento

Conserva instrucciones del equipo y de la instalación: manejo, seguridad, programas, mantenimiento preventivo y gestión energética. Anota consignas y curva configurada. Restablecer valores sin registro puede borrar el ajuste realizado para la vivienda.

Garantías, series y factura

Guarda factura detallada, condiciones, modelos, números de serie y justificantes de puesta en marcha exigidos por fabricante. Identifica quién responde por equipo, montaje y desplazamiento. La garantía no sustituye el mantenimiento.

Permisos y documentación adicional

Si hubo trabajos eléctricos, estructurales, frigoríficos, retirada de combustible o elementos comunes, pueden existir certificados o autorizaciones adicionales. Comunidad autónoma, ayuntamiento y comunidad de propietarios pueden añadir requisitos.

Un expediente que siga siendo útil

Guarda originales y copia digital con fecha, fotografías finales, esquema, contactos y registro de incidencias. Añade cada mantenimiento, reparación o reforma. El RITE atribuye al titular la conservación de actuaciones e inspecciones. Antes del último pago, compara entregables con contrato. La documentación conecta diseño y obra y permite que la instalación siga siendo comprensible cuando cambien usuario, mantenedor o equipo.

Potencia y alcance cambian el expediente

El RITE establece umbrales y supuestos para proyecto o memoria, pero determinar la potencia nominal total exige considerar los generadores incluidos y la reforma. Fraccionar comercialmente una instalación no cambia necesariamente cómo debe documentarse. El técnico competente debe clasificarla. Una sustitución puede conservar elementos existentes o modificar servicios. La documentación debe indicar qué queda, qué se retira y qué parte se ha comprobado. Sin esa frontera, una avería futura puede generar dudas sobre responsabilidades y condiciones de diseño.

Los documentos térmicos no sustituyen los eléctricos

La bomba necesita alimentación y protecciones. Cuando la obra eléctrica lo requiera, su documentación debe conservarse junto al expediente térmico. Que el certificado RITE mencione el equipo no prueba por sí solo que todas las adaptaciones eléctricas estén documentadas. Lo mismo ocurre con obras auxiliares, impermeabilización o elementos comunes. Facturas y certificados deben permitir reconstruir quién ejecutó cada parte. Esta separación facilita garantías y evita pedir a un mantenedor térmico que responda por una obra ajena.

Una recepción práctica con el instalador

Pide que te muestren parada, cambio de modo, producción de ACS, lectura de avisos y actuación ante pérdida de presión sin desmontar el equipo. Identifica llaves y protecciones que el usuario puede manejar y cuáles corresponden al profesional. Anota contactos y procedimiento de asistencia. Comprueba que modelos y números de serie coinciden con la factura, que los manuales son accesibles y que los resultados de pruebas están fechados. Una explicación oral es útil, pero no reemplaza documentos que deben sobrevivir a la persona que la dio.

REFERENCIAS

Fuentes y referencias

  1. BOEReal Decreto 1027/2007, Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios Publicado: 2007-08-29 · Consultado: 2026-09-06
  2. IDAELa bomba de calor en la rehabilitación energética de edificios Publicado: 2023 · Consultado: 2026-09-06